Pilar Pradales  
     
 

Mª del Pilar Pradales

     
 

Lo que opina la crítica

 
 

 

Pilar Pradales:

Es una joven perteneciente a una familia de pintores, cuya Escuela está en su propia casa.

Aunque es amplio el catálogo de trabajo realizado, su especialidad se dirige hacia los bodegones. La perfección que obtiene en la presentación de los objetos es tan grande que ralla en un hiperrealismo. Mirar sus cuadros es como abrir la puerta a una realidad cercana y verla llena de color, de luz, de armonía y serenidad.

Con esta exposición, Pilar sabe que unida a su linaje de pintores continúa en el arte hiperrealista una parte de la historia pictórica.

Fernández París

Profesora de literatura

 

 

 

NAVALACRUZ

Tres artistas del pueblo han realizado pinturas para la iglesia parroquial

La iglesia parroquial de Navalacruz cuenta desde hace unos días con dos nuevas obras de arte religioso. Tres pintores, Antonio, Juan Antonio y Pilar Pradales, padre e hijos respectivamente, han realizado a lo largo del presente verano, con vistas a que estuviesen listas para las fiestas patronales, tres bellas pinturas de óleo sobre tabla, dos de las cuales –una que representa el Bautismo de Cristo en el río Jordán y otra su Resurrección- se encuentran ya instaladas en el templo, colgadas una a cada lado del retablo que preside el altar.

La tercera pintura, de mayores dimensiones que las otras dos y que representa la venida del Espíritu Santo sobre la Virgen y los Apóstoles, ocupará pronto su lugar en el templo. En las tres pinturas los artistas, reconocidos a nivel nacional por su gran calidad, han realizado un esmerado trabajo en el que destacan tanto la perfección formal de las figuras como la cuidadosa composición del conjunto y un vivísimo colorido.

Antonio Pradales, hijo y gran amante de Navalacruz, realizó hace unos años la restauración de una imagen en madera policromada de la iglesia, a la que devolvió el esplendor que la había robado el paso del tiempo.

David Casillas

EL DIARIO DE AVILA

Viernes 8 de septiembre de 1995

 

 

 

Y VOLVIERON LOS PRADALES...

Los Pradales, la saga de los Pradales, merecerían ocupar el primer puesto del comentario, partiendo de la idea, nada exacta y, más aún, nada cierta, de que abrir las secciones signifique prioridad. Lo que pasa, además, es que Antonio Pradales (padre), María del Pilar y Juan Antonio (hijos) no necesitan presentación en esta tierra burgalesa. Vienen, triunfan y dejan el sabor de un deseo de una pronta vuelta a la ciudad.

Lo único malo de estas muestras es que las organizan colectivamente y, lo digo por mi honor, nunca entraré en comparaciones, así me lo exija la costumbre o lo que sea. Me gustaría que vinieran por separado y decir mi opinión de cada uno. Son geniales los tres. Así que quédese para el espectador el relato íntimo de los sentimientos que cada uno provoca. Son distintos, pero el efecto estético (y algo más que estético) tiene dimensiones equivalentes. ¡Qué envidia, por concretar algo, poder dibujar así y llevar al antojo personal el arco iris, mezclando los colores en lo más íntimo del alma!

Exponen, dígase como noticia, en la Central de la Caja del Círculo.

Alfonso Salgado

DIARIO DE BURGOS

Día 8 de marzo de 1998

 

 
 

 

 

Los hermanos Pradales

exponen sus bodegones en Avila

AVILA.- Los hermanos Pilar y Juan Antonio Pradales exponen desde ayer en el Torreón de los Guzmanes, de la Diputación abulense, 41 cuadros que en su gran mayoría representan bodegones. Tan sólo tres reflejan paisajes de Navalacruz (Avila), localidad de la que ambos son originarios, y de Burgohondo.

La muestra que podrá visitarse hasta el próximo 15 de septiembre, se centra en los bodegones, porque según Pilar Pradales, de 28 años, «es lo que más le gusta a la gente». «Nosotros pintamos de todo» aclaró al respecto, si bien las obras que acoge la sala del Torreón de los Guzmanes reflejan de forma «hiperrealista» distintos bodegones.

A. GARCIA

EL MUNDO (Castilla y León)

2 de septiembre de 1999

 

 
 

 

 

María del Pilar Pradales

La saga de los Pradales suele venir unida, al menos por lo que a nuestra ciudad se refiere. Eso como se sabe, dificulta el comentario, sobre todo cuando, como ocurre a estos pintores, resulta que todos son buenos.

Ahora ha venido sólo María del Pilar. En la Central de la Caja del Círculo (plaza de España) nos ofrece una muestra que hay que ver. Por lo que se refiere a mí, le agradezco esta aparición en solitario porque me enseña, sin ocultar ni una sola pincelada, que además de ser maestra consumada en eso tan difícil que se llama dibujo, tiene una imaginación riquísima, no solamente cuando da a los bodegones una interpretación bellísima, sino también cuando demuestra que los elementos más simples (unas llaves, por ejemplo) pueden emanar sentimientos de belleza, si pasan antes por las manos de la artista.

Este modo de hacer las cosas (habrá que hablar de hiperrealismo, aunque sea odioso en muchos aspectos esto de los ismos) es una evidencia de que hacer brotar el sentimiento de belleza y de todo lo que sea digno, es cuestión de que quede a merced de quien, de verdad, sea artista.

 

Alfonso Salgado

DIARIO DE BURGOS

Día 3 de noviembre de 1998

 

 
 

 

 

Los Pradales están aquí, como parte esencial de la buena suerte que solemos tener en Burgos

LOS PRADALES. Y hablando de la suerte de los burgaleses a la hora de tener cerca de los mejores: aquí están, como viene siendo habitual, los Pradales: Juan Antonio, Antonio y María del Pilar. Han recalado en la Central de la Caja del Círculo, de la Plaza de España, también según costumbre.

Algún día, cuando a un servidor le asistan la inspiración y un ánimo muy grande de meterse en el berenjenal de lo más difícil, me voy a poner a hacer consideraciones de cómo se puede heredar el genio (ya saben que son padre e hijos), de cómo puede andar la perfección regalando dones a la misma estirpe y de cómo, en definitiva, las cosas se pueden hacer tan bien, partiendo de ese milagro (puesto que es gracia de Dios concedida sólo a unos pocos) que es el dibujo como parte esencial del talento, unido al amor por la belleza, creada para los demás.

De los Pradales, dentro de la suerte burgalesa dicha, ya no se necesitan explicaciones en esta ciudad. Son de los mejores. Su realismo está unido a la esencia de la misma belleza, buscada directamente, sin necesidad de metáforas solicitadas de antemano, como no las necesita, cuando se interpreta correctamente, todo lo que existe. Los Pradales han vuelto. Están aquí: hasta la próxima y gracias.

Alfonso Salgado

DIARIO DE BURGOS

Día 29 de octubre de 2000

 

 
 

 

     
 

Pilar Pradales

 
     
 

E - MAIL: pilarpradales@hotmail.com